miércoles, 12 de agosto de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (3): Diseño y Replanteo

Capítulo 3º: Diseño de plantación y Replanteo

Despejada nuestra pequeña parcela modelo, comenzarían las labores de preparación del terreno. En este caso, por tratarse de una finca perdida hace muchos años, que en su día fue huerta y no tuvo circulación de maquinaria pesada, con terreno suelto y excelente textura, no se hacía necesario romper suelas de labor, costras o capas de suelo endurecidas, por lo que se optó por la plantación directa. Así, el siguiente paso es diseñar la disposición de los árboles y los cultivos intercalares, de modo que las filas se orienten de una forma que permita el máximo rendimiento fotosintético al tiempo que se aprovecha la forma propia de la finca.

La orientación que asegura la máxima insolación en nuestras latitudes es la norte-sur. Sin embargo, si se sigue a rajatabla, generalmente no aprovecha uno de forma óptima la forma de su parcela, así que se suele inclinar ligeramente en función de cada caso. En nuestra pequeña finca modelo, utilizaremos para los nogales un marco de 7x7 m. Se trata de un marco intermedio para el caso del nogal, que es un árbol con unas grandes necesidades de espacio y luz. Marcos menores aseguran mayor capacidad para elegir los mejores árboles en el futuro y descartar los peores, pero nuestro material es seleccionado, así que confiamos en su aptitud. Marcos mayores aseguran mejores condiciones para las plantas, pero se trata de un parcela muy pequeña y nos cabrían muy pocos ejemplares. En el límite occidental sobraba demasiado espacio, así que se optó por diseñar una fila de arbolillos frutales de bajo porte separados entre sí 5 metros.


 
Después, hay que trasladar al terreno esa disposición, lo que se conoce como replanteo. Consiste en marcar los puntos en los que habrá que hacer hoyos. Para ello aplicamos normas básicas de geometría basadas en nuestros datos de SIG y en las referencias reales de la finca.





En caso de hacer labores preparatorias del terreno, por la existencia de suelas de labor o compactación, el replanteo se hará una vez finalizadas éstas, en invierno, justo antes de la apertura de los hoyos.

sábado, 8 de agosto de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (2): Desbroce

CAPÍTULO 2º: Desbroce y eliminación de restos

Una vez elegidas las especies que plantaremos, en función de nuestro estudio edafoclimático (ver capítulo 1), hay que meterse con la preparación del terreno.

En muchas ocasiones, las plantaciones se instalan en terrenos baldíos o largo tiempo abandonados. En nuestro caso modelo, partíamos de una de las peores situaciones posibles, un zarzal que en diversos puntos era impenetrable... Por lo tanto, lo primero fue desbrozar intensamente el terreno hasta dejarlo limpio de zarzas y otras leñosas invasoras.

 

Para deshacernos de los restos vegetales desbrozados, se presentó comunicación en la administración regional, en este caso la Junta de Castilla y León, que ofrece el trámite: "Comunicación de quema de restos vegetales en terrenos labrados, huertos y prados fuera de época de peligro alto de incendios forestales en terrenos forestales y en la franja de 400 metros que los rodea." El trámite es rápido y sencillo, no cuesta nada, y de esta forma los agentes medioambientales y los servicios territoriales de prevención de incendios forestales pueden estar al tanto de dónde y cuándo se realizan las quemas invernales de restos, y así evitar que haya accidentes que todos lamentaríamos. El día elegido tuvimos viento en calma, así que comunicamos por teléfono, y nos dieron luz verde sin problemas.


Los restos se queman de poco en poco, formando montoncitos menores de 1 estéreo de volumen, para que sean fácilmente controlables mediante agua o extintores. En media mañana la tarea estaba realizada, y después sólo quedaba extinguir los rescoldos y esperar a que las cenizas estuvieran totalmente frías.


Al final de la jornada, la parcela estaba despejada y lista para las labores de preparación del terreno para la posterior plantación.


La época de realización de todas estas labores es el invierno, al final del cual se realizará la plantación.

miércoles, 5 de agosto de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (1): Estudios previos

Cuando se acumula experiencia en un área, y se cree firmemente en lo que se predica, nada mejor que ponerlo en práctica uno mismo. Así pues, en SORBUS tenemos nuestras propias plantaciones forestales con frondosas para madera de calidad, a título particular. Una de ellas presenta, además, combinación con especies de producción anual, que podrían considerarse como agrícolas. Esto se conoce como AGROSELVICULTURA o sistemas agroforestales.

En próximas entregas pasaremos a relatar, por capítulos, los pasos lógicos a dar para obtener rendimiento ecónomico, beneficio medioambiental y, por qué no, DISFRUTE, de estas plantaciones.

En el caso modelo que mostraremos en esta serie, se partía de una pequeña superficie (unos 2.000 m2), antiguo huerto abandonado y perdido, invadido por las zarzas, anexo a una pequeña población en el norte de la provincia de Soria. 

Si bien este tipo de superficies resultan muy pequeñas para el objetivo agrícola o forestal comercial, plantarlas con frondosas las revaloriza significativamente, pues las especies maderables de mayor valor alcanzan precios de mercado que justifican en ciertos casos (por ejemplo con nogales bien formados) la venta rentable de unos pocos ejemplares. 

El primer paso, y diríamos incluso que el más importante, es una correcta caracterización de la estación, es decir, del lugar donde se pretende establecer la plantación. Para esto, en SORBUS nos pintamos solos, ejem ejem (SORBUS Servicios Técnicos). Somos expertos en evaluación edafoclimática de terrenos y en autoecología de especies forestales, es decir, evaluamos el clima y el suelo de cada terreno concreto para recomendar las especies autóctonas productivas y los materiales vegetales que mejor se van a adaptar a él. 


Primero una evaluación preliminar de superficie, fisiografía y vegetación silvestre:








 
Si el juicio preliminar es favorable, no está de más abrir una calicata y analizar los diferentes horizontes en profundidad.

Una vez analizados los parámetros físicos y químicos del suelo, el clima y la vegetación potencial del entorno, se elige el material vegetal.

En nuestro caso, la especie elegida fue NOGAL autóctono (Juglans regia) con objetivo maderable. El nogal autóctono, aunque más lento en crecimiento y más difícil de formar que los híbridos y que los nogales negros americanos, nos ofrece sin embargo una mejor adaptación, y el beneficio añadido de que da nueces comestibles, aunque el clima de la zona en este caso no permite muchas alegrías. El material vegetal procedió de selección propia, a partir de semilla de individuos sobresalientes en las provincias de Soria y Burgos. Como combinación entre líneas de árboles, resultaban válidas multitud de variantes. Por gusto, elegimos frutos del bosque (grosellas, moras, y frambuesas).

En el siguiente capítulo, explicaremos cómo habilitamos la parcela para la plantación.


miércoles, 29 de julio de 2015

SERBAL, JERBO (Sorbus domestica L.)

Abrimos la sección dedicada a las frondosas con aptitud para producir madera de calidad, y lo hacemos con la especie que da nombre a nuestra empresa, el serbal.




 


Conocido con multitud de localismos: jerbo, sierbo, jerbal, surbial, zurbial, pomo, pomal, etc., este arbolillo autóctono nos ofrece un sinfín de bondades y, a cambio, resulta muy frugal en sus exigencias edafo-climáticas. A pesar de ello, y como ha sucedido también con muchas otras especies de uso frutal antaño ligadas íntimamente a nuestra cultura rural, se encuentra hoy día marginado en España, desterrado de nuestras huertas y entornos humanizados. 







Es el jerbo un árbol singular, de talla pequeña a media, que se comporta como heliófilo y secundario en nuestros montes, ocupando por tanto situaciones de borde y claros en las masas boscosas ibéricas. Lo define su destacable adaptabilidad, siendo capaz de medrar con éxito en suelos someros, con pH elevado, presencia de yeso, pobres, e incluso en suelos pesados con alternancia de sequías y encharcamientos. En cuanto al clima, pasa otro tanto, es especie perfectamente adaptada al clima mediterráneo continentalizado, resistiendo sin daños inviernos gélidos y veranos calurosos con estiajes marcados.



Si a estas ventajas adaptativas, le unimos que es productor de una madera de muy alta calidad, y de frutos comestibles, además de estar dotado de un reseñable valor ornamental, nos queda un conjunto más que atractivo, una especie forestal como hay pocas.

 








A pesar de sus bondades, decíamos, el jerbo es raro de ver ya en nuestros montes y pueblos, pero los programas de ayudas a la forestación de tierras agrarias con objeto de producir maderas de calidad lo volvieron a poner en liza. Si bien no es de las primeras especies que se le ocurren a un propietario con idea de plantar árboles, su tremenda adaptabilidad ha hecho que sea considerado para aquellas estaciones en donde las frondosas "estrella", el nogal y el cerezo, no serían capaces de desarrollarse adecuadamente.

Pero no quedan ahí sus ventajas en comparación con otras frondosas productoras de maderas de calidad. Además, su modo de brotación y su tendencia natural a la dominancia apical, lo convierten en un árbol relativamente fácil de gestionar en las podas, con menor necesidad de intervenciones que en el caso del nogal.



Son jóvenes y aún escasas las plantaciones de frondosas que han empleado serbal como especie principal hasta la fecha, pero los datos de crecimiento y estado sanitario que hemos recopilado hasta ahora nos invitan al optimismo. ¡Y eso teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos el jerbo se ha plantado en estaciones que presentaban limitaciones y pegas!
 


Desde SORBUS Servicios Medioambientales creemos que los turnos de corta en estaciones más favorables (con compensación de humedad edáfica, elevadas precipitaciones, suelos ricos y profundos...), podrían acercarse a los del cerezo, siendo en cualquier caso más cortos que los del nogal.



miércoles, 7 de mayo de 2014

LA DIVERSIDAD DEL ALTO OCA

Villafranca Montes de Oca (Burgos), abril de 2013.

Los Montes de Oca, pequeña estribación septentrional de la burgalesa Sierra de la Demanda, representan un foco de biodiversidad sorprendente y muy recomendable.

A pesar de su baja altitud (< 1200 m), sus ondulaciones encierran bosques representativos de la variabilidad que uno puede encontrar en las cercanas montañas del Sistema Ibérico Norte, como los hayedos, anexos a masas de repoblación de coníferas, y formaciones ralas de enebral, robledal y encinar. Su base caliza, moldeada por la acción del agua, permite disfrutar de hondos desfiladeros provenientes de las faldas del San Millán y el Trigaza, paredes rocosas y laderas empinadas. 

Pretendemos mostraros en esta ocasión las tierras de la antigua ciudad autrigona de Auca (actual Villafranca Montes de Oca), que da su nombre también al río Oca, afluente del Ebro, que recorre los angostos pasillos de los desfiladeros calizos al sur antes de salir al encuentro de la conocida población jacobea.

Empezamos la ruta en la propia localidad de Villafranca, de la que partimos hacia el sur por frondosos robledales, en busca de un hayedo en fase madura, cuyas hojas tapizan el suelo guardando humedad.

Ascendemos por la senda umbría, y al llegar al alto, el hayedo se interrumpe bruscamente para dar paso a un pastizal alto con enebros y robles dispersos. A nuestra espalda, sobre las ramillas rojizas de las hayas que acabamos de superar, se divisa Villafranca.

El pasto del alto calizo es asiduamente visitado por los jabalíes, como demuestran las abundantes hozaduras y excrementos que nos rodean.

Caminamos por las pequeñas mesetillas que separan los distintos desfiladeros que traen agua hasta el embalse de Alba. Por todas partes, las hendiduras en la caliza dibujan un paisaje roto y variado, con enebro en los altos, haya resguardada en las paredes que miran al norte, robles dispersos, y por encima de todo ello, las repoblaciones de coníferas.

Atravesamos los desfiladeros bajando y subiendo abruptamente, como en una montaña rusa. Al fondo, se observa de vez en cuando el desagüe en el embalse.


 
Llegamos al fondo del barranco por donde 
discurre, serpenteante, el río Oca, en su camino 
desde Alarcia en la Demanda hacia los llanos 
de la Bureba. En un árbol de la orilla,
podemos apreciar marcas de afiladeros
de uñas (derecha), dejadas probablemente 
por el gato montés, aunque podría tratarse 
también de la garduña.







En una roca junto al lecho del río, encontramos excrementos de nutria, mustélido pescador señal de revitalización de nuestros ríos.

Trepando por la ladera opuesta, nos topamos, bajo la protección de las aliagas (Genista scorpius), una letrina semienterrada de tejón.

La senda atraviesa un nuevo alto despejado, salva otro valle fluvial, y nos sumerge de pronto en una nueva umbría, situada en una pendiente marcada, cubierta de hayas antiguas, que persisten desde la última glaciación como mancha relíctica mirando al norte, en una pequeña superficie, a tan sólo 900 m de altitud, cosa poco común a esta latitud, donde suelen circunscribirse a las montañas.

 

Ejemplares trasmochos como éste,
así como ciertos abultamientos 
artificiales del terreno, nos indican 
que en este bosque se practicaba 
el carboneo, una industria rural 
próspera en otros tiempos, 
actualmente en desuso, 
si bien hoy pueden observarse 
demostraciones prácticas de su 
proceder en algunas localizaciones 
del Sistema Ibérico.







Resalta entre las hayas un árbol de profundo significado espiritual en las culturas célticas, que a esta altitud y latitud resulta sorprendente, un tejo. El tejo, relativamente común en los bosques atlánticos, pero escaso y reducido a las zonas altas de las montañas en la zona interior norte de España, es cada vez más difícil de encontrar, debido a talas incontroladas y a sus dificultades de regeneración natural. Su presencia aquí es una rareza digna de alegría. Ojalá sea capaz de sacar adelante regenerados en esta curiosa mancha umbría.


Salimos del hayedo, cruzamos un nuevo riachuelo, y nos encontramos descendiendo hasta la orilla del embalse de Alba, justo junto a los escasos restos visibles del antiguo pueblo de Alba, ahora dispersos entre los chopos, como esta fuente:

En este punto se extiende un bonito prado de suelo húmedo, donde campan diversas especies de anfibios, como por ejemplo el tritón jaspeado:
O la rana común:

Observamos también los restos de un pequeño banquete. Ciertos mustélidos (nutria, turón, visón) son asiduos depredadores de batracios, de los que suelen dejar intactas pieles y cabezas, pues es en estos órganos donde residen las sustancias tóxicas de algunas de estas especies de anfibios. En este caso, dado que los restos se hallaron en posición aleatoria, a cierta distancia del agua, casi en el bosque, y que se localizó un excremento negruzco, revirado, semilíquido y maloliente, descartaríamos a la nutria, y optaríamos por pensar que el agente responsable fue un turón (probable), o un visón.

Tomamos un camino que bordea el pantano y termina ascendiendo hasta la zona de la presa. Al volver la vista atrás, obtenemos una vista preciosa del embalse y sus empinadas orillas calizas, con la cara norte de la Demanda burgalesa de fondo, cubierta de nieve aún en abril de 2013.



En los claros herbosos, aparecen los montones de tierra característicos de los topos, y, un poco después, encontramos muerto un ejemplar. Probablemente fuera muerto por un zorro, pues es sabido que éstos matan musarañas y topos pero al probarlos los desestiman y los dejan enteros.













Ascendemos hasta el comienzo de los bosques repoblados de coníferas, con predominio de pino albar (Pinus sylvestris), pero pequeñas mezclas con abeto rojo (Picea abies). En la base de un pino, encontramos nueva señal de jabalí, descortezado provocado por el frotamiento del cuerpo, con restos de barro de las bañas.

Impresas en el barro del camino, aparecen también las huellas de los ciervos.

Por último, el recorrido por el bosque nos devuelve a Villafranca, hermosa localidad y parada del Camino de Santiago, cuyos montes, aunque poco elevados, ofrecen tanta biodiversidad.


martes, 6 de mayo de 2014

Sorbus en la SER_37º programa_Promocionando la TRUFA y el BOSQUE de Soria (2)

Soria, 19 de febrero de 2014. Intervención de Sorbus en el programa "Hoy por hoy Soria", de la cadena SER Soria, conducido por el locutor Chema Díez.


Hacemos balance y resumen de la visita de público norteamericano a la provincia de Soria en busca del conocimiento de los ecosistemas donde la trufa negra se da de forma natural, y de su gastronomía asociada. Todo un lujo.

Sorbus en la SER_36º programa_Promocionando la TRUFA y el BOSQUE (1)

Soria, 12 de febrero de 2014. Intervención de Sorbus en el programa "Hoy por hoy Soria", de la cadena SER Soria, conducido por el locutor Chema Díez.



En esta ocasión, nos pillaron en plena semana de recorrido por lo mejor de las truferas naturales sorianas y su gastronomía con visitantes procedentes de Norteamérica. Uno de los recursos más valiosos de las altas y frías tierras sorianas, el diamante negro de la naturaleza.