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viernes, 12 de mayo de 2017

RECUPERANDO ÁRBOLES EN SARNAGO, 2º envite

El paisaje de las Tierras Altas de Soria se caracteriza hoy en día por la alternancia de sierras desnudas, castigadas por la erosión, y extensas masas de pino repoblado. Sin embargo, sus bosques primigenios debieron ser originalmente muy diversos. La característica mezcolanza de los rigores eurosiberianos con microclimas mediterráneos y su complicada orografía facilitan la abundancia de especies forestales diferentes. Por otra parte, allí donde se conservan masas de bosque más o menos naturalizadas, como (por citar algunos ejemplos) en Santa Cruz de Yanguas, San Andrés de San Pedro o el alto valle del Hostaza por Camporredondo y Diustes, se nos ofrece la oportunidad de comprobar cuán rica es la variedad forestal potencial de esta zona. También los árboles que ahora se abren camino espontáneamente en los claros y bordes de los pinares de repoblación nos dan pistas de cómo pudo ser la composición original del bosque local.

Todos estos indicios nos sugieren un paisaje ancestral de extensos robledales, encinares, algunos hayedos en las umbrías, pino albar en cumbreras, y un sinfín de frondosas variadas salpicadas en los arroyos, aberturas y lindes que interrumpen los bosques principales. Arces pueblan las riberas de los arroyos; serbales (pomeras) destacan de amarillo, ocre y rojizo en otoño sobre el verde del pinar; cerezos silvestres, maguillos, fresnos, álamos temblones... y la lista continúa.


Riqueza forestal entre Camporredondo y Diustes
Serbal espontáneo entre los pinos en Valdemoro
Maguillo en la sierra de Alcarama
Fresneda del río Baos en Santa Cruz de Yanguas
 
Algunas de las más llamativas tradiciones de los pueblos de esta zona tienen a estas especies de árboles autóctonos como símbolos de sus rituales, ritos cuyo origen se pierde, como diría aquel, en la noche de los tiempos. Una de esas tradiciones es la del Mozo del Ramo, de Sarnago. El ramo es en este caso un pequeño arce, y de arces no anda ya ahora tan sobrado el entorno del pueblo. Por eso surgió la idea, fraguada a medias entre Jose C. Santana, especialista en frondosas de SORBUS, y Jose Mari Carrascosa de la A.A. SARNAGO, de promover la recuperación de los arces sarnagueses en su hábitat natural del Arroyo de las Hoces.

Comenzamos en primavera de 2016, con una de las típicas hacenderas sarnaguesas aportando manos y herramientas, y unos poquitos arces de la especie y procedencia locales, como elementos protagonistas.
Ageurridos sarnagueses durante la hacendera de plantación de 2017


Esta primavera de 2017, hemos continuado con otro pasito, pero esta vez aumentando la diversidad. Así, además de arces (Acer campestre), hemos plantado en los alrededores del casco de Sarnago nuevos serbales (Sorbus domestica), mostajos (Sorbus aria), cerezos (Prunus avium) y hayas (Fagus sylvatica), buscando para cada cual el suelo acorde con sus requerimientos.

Arce autóctono (Acer campestre), plantado en 2017 en la zona del Arroyo de las Hoces

Vamos despacio, pero vamos. De entre los descendientes del pueblo, es una alegría ver cómo los más peques también se están implicando en una cosa tan bonita y a la vez tan importante como instalar vida natural en el entorno. Palpar la tierra con sus manos, ver cómo las plantas arraigan y evolucionan, mantener el contacto con lo esencial. Eso en sí ya es toda una conquista.



martes, 12 de abril de 2016

PLANTANDO FUTURO en SARNAGO (Soria)

Sarnago, 10 de abril de 2016.


Sarnago es un pueblo vivo. Esta afirmación, que debería ser inherente a la palabra pueblo, ya que significa lugar poblado, no se suele cumplir en las Tierras Altas de Soria, una comarca que lamentablemente se ha convertido en paradigma del éxodo rural y el abandono del campo. Abandonado, así estuvo Sarnago, pero por suerte, en este caso, sus hijos no lo habían olvidado. Aún cuando el último habitante permanente hubo desaparecido, algunas de sus casas continuaron recibiendo la visita ocasional de sus descendientes, que cuidaron de que éstas permanecieran en pie, a diferencia de otras muchas que, olvidadas para siempre, fueron derrumbándose ante la acción progresiva de los elementos.

Esos pocos hijos de Sarnago que nunca dejaron de visitarlo decidieron, un buen día, organizarse, y así surgió la Asociación de Amigos de Sarnago, que desde hace 36 años convoca hacenderas para restaurar elementos comunes, recuperar antiguos lares, crear y dotar un pequeño museo, mantener las tradiciones locales, y cuidar de que Sarnago no sólo permanezca, sino que, en cierto modo, siga creciendo paulatinamente.


Siendo como es la comarca de Tierras Altas una de las patrias chicas de los que formamos esta nuestra humilde iniciativa, SORBUS, siempre nos hemos volcado en recorrerla, documentar sus pequeñas maravillas, proponer posibles proyectos de desarrollo local sostenible en sus tierras... En este empeño, durante una de las muchas conversaciones mantenidas con el responsable de la A.A. SARNAGO, Jose Mari Carrascosa, se nos ocurrió que los arbolillos tantas veces utilizados en los ritos ancestrales de esta zona, que tanto tiene que ver con lo celtíbero y lo romano, provienen siempre de especies que, debido al abandono del campo, a la falta de aprovechamiento de las antiguas dehesas, etc., están en situación de escasez actualmente, y que quizá sería un acto de responsabilidad y sostenibilidad por parte del pueblo el intentar asegurar la diversidad autóctona, de la que tanto dependemos todos los seres vivos, por medio de la plantación y cuidado de nuevos individuos de estas especies.

Así fue como pergeñamos la historia que ha tenido por fin su primer reflejo real este pasado domingo, con la plantación de los primeros 12 arces ó áceres de la especie local (Acer campestre), y 2 serbales ó pomeras (Sorbus domestica), con materiales vegetales propios de la región.


Siendo como somos en SORBUS especialistas en frondosas, en su autoecología, características selvícolas y comportamiento productivo, no nos fue difícil escoger y conseguir el material vegetal más adaptado al suelo y clima del emplazamiento, y después elegir sobre el terreno los lugares donde los árboles podrán desarrollarse mejor.
 

Finalmente, con la colaboración de los miembros de la asociación, para los cuales cada trabajo en pro de su pueblo es siempre un motivo de fiesta y celebración, se plantaron los arces en dos localizaciones distintas: las terrazas que forman la falda sur del casco del pueblo, y un talud aclarado en la orilla del Arroyo de las Hoces, también junto a la localidad. Los dos serbales se colocaron en sendos hoyos abiertos en la plaza, a la puerta del museo etnográfico, centro neurálgico de actividades de la asociación sarnaguesa. Lo mejor de todo fue comprobar cómo los niños descendientes de Sarnago tenían ilusión por aprender a plantar árboles, y a conservar su pueblo de origen.

 

El ARCE es el árbol cuyas ramas se emplean en el rito del Mozo del Ramo, acompañante de las Móndidas sarnaguesas. De este ramón cuelga el rosco, símbolo de abundancia primaveral. Después la rama divide a los vecinos en dos grupos enfrentados, los que pretenden introducirlo a la fuerza por la ventana en el museo, y los que intentan repelerlo. Esta tradición hunde sus raíces en tiempos muy antiguos, quizá más de 2.000 años. Antaño las frondosas dominaban los montes en la zona de Alcarama, pero actualmente las repoblaciones de pino laricio o pudio conforman el paisaje mayoritario. En sus claros y bordes aparece, tiñendo de manchas ocres la otoñada, el serbal, aquí más conocido por POMERA, arbolillo rústico y frugal, capaz de medrar con éxito en las duras condiciones de este lugar. Tanto ÁCERES como POMERAS van escaseando, pues son especies que necesitan luz, y ya no quedan por aquí personas ni mucho ganado que aclare y mantenga sanos los montes y dehesas. 

 










Sirva este pequeño esfuerzo colaborativo para sentar las bases de un futuro que mantenga la diversidad original de estos montes de un modo razonable y sostenible, para que sigan reteniendo el suelo contra la erosión, creando materia orgánica de la que viven tantos microorganismos beneficiosos, dando alimento a nuestras tan necesarias abejas, facilitando que surja el pasto del que tanto dependen los herbívoros locales, restando CO2 de la atmósfera y sumando O2 (luchando, en definitiva, contra el cambio climático), dando soporte a la vida de las aves, regulando el ciclo del agua y, cómo no, proveyéndonos madera, leña, forraje, frutos comestibles, remedios naturales y belleza paisajística.

miércoles, 23 de marzo de 2016

ARBORETO de ALDEANUEVA del MONTE (Segovia)


Aldeanueva del Monte (Segovia), 20 de marzo de 2016.




Un arboreto para celebrar el día de los Bosques. Esa es la idea que la Asociación de Vecinos de Aldeanueva del Monte, pequeña pedanía segoviana, ha promovido para recuperar unos terrenos municipales abandonados cerca del río. 
En la plantación, que se llevó a cabo durante la mañana del domingo 20 de marzo de 2016, participaron voluntarios de la asociación así como amigos venidos desde Maderuelo, Segovia, La Coruña y Madrid, además de ocho peques, que se apuntaban a todas las tareas (llevar y traer protectores, repartir los árboles, repicar, plantar, poner cartelitos, etc.) con muchísima ilusión. Es precisamente la colaboración y el interés de estos niños y niñas el rédito más importante que aporta esta pequeña inciativa, su contacto con la tierra y su comprensión de la importancia y belleza de la biodiversidad local es la mayor recompensa a que podemos aspirar, y en ello va nuestro beneficio futuro. 
El Ayuntamiento de Riaza, además de ceder los terrenos para este uso, ha colaborado abriendo todos los hoyos de plantación y desbrozando el camino de bajada al río que estaba totalmente impracticable por la vegetación. El diseño paisajístico y elección de materiales vegetales idóneos para el emplazamiento fue desinteresado pero profesional, y corrió a cargo de los ingenieros de montes Rafael Alonso y Sara Fernández, de SORBUS Servicios Medioambientales. Nuestra idea es que este arboreto sea un pequeño espacio de recreo además de un lugar donde aprender a distinguir muchas de nuestras especies autóctonas. En cada arbolito se instaló además un pequeño cartel cedido por Novadomus Habitat y diseñado por Inés Aguilar, de La Casita de Wendy, con el nombre de la especie (nombre científico y nombre común más usado en la zona) y un haiku o pequeño poema que el polifacético artista Miguel Fernández de Molina ha escrito sobre los bosques. Por último, durante la comida de celebración que tuvo lugar en las antiguas escuelas se pudieron degustar unas deliciosas quiches y bizcochos que aportó Susana, de Perfect Days Diary. 


Este año se han conseguido plantar, en una primera fase, una treintena de árboles de varias especies autóctonas distintas (pino albar, pino pudio, pino negral, pino piñonero, pino carrasco, olmo, encina, roble, quejigo, abedul, aliso, fresno, fresno de montaña, enebro, espileño, álamo y chopo), además de liberar varios arbolillos que ya estaban en la zona y que se encontraban totalmente cubiertos por las zarzas (endrino, maíllo, majuelo, sargatillo, mimbrera…). El año que viene se irá completando el diseño, incorporando nuevas especies. También se pretende instalar una pequeña pasarela de madera que permita cruzar el río y disfrutar cómodamente de un bonito recorrido lúdico y didáctico en este espacio.







Los árboles nos proporcionan agua y aire limpios, alimento, leña, madera de calidad, paisaje, biodiversidad, trabajo... Nos protegen frente a inundaciones y frente a la desertificación, evitando la erosión de ese bien tan escaso que es el suelo fértil. Como sumideros de CO2 contribuyen a frenar el cambio climático. Está demostrado que reforestar es una de las medidas más efectivas para luchar contra el cambio climático, y actualmente sólo un tercio de la superficie de nuestro país está arbolada. Está en nuestras manos aumentar esa superficie cada año un poco más, aunque conviene recordar que cada especie tiene sus exigencias concretas en suelo y clima, y que tan importante es plantar árboles como acertar en las especies que se utilizan en cada lugar, pues a veces con la mejor voluntad se colocan también árboles sin futuro. 



*Las dos últimas fotografías fueron hechas por Sonia Roig, ingeniero de montes y colaboradora de la iniciativa

jueves, 10 de diciembre de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (9): Plantación del cultivo intercalar

Capítulo 9º: Plantación del cultivo intercalar (frutos del bosque)

Es marzo de 2015. Ha transcurrido un año exacto desde que plantáramos los nogales y otros árboles en líneas a un marco de 7x7 m. Como veíamos en la anterior entrega, el invierno 2014-15 fue aprovechado para remozar la superficie del suelo y preparar un lecho adecuado para la 2ª fase de plantación, correspondiente al cultivo intercalar. 

En este caso, elegimos frutos del bosque, como especies capaces de producir frutos anualmente en climas fríos caracterizados por heladas tardías. Entre las distintas posibilidades, elegimos además aquellas con mejor aptitud para desarrollarse en terrenos calizos de francos a franco-arcillosos. Las escogidas fueron: 
  • ZARZAMORAS (Rubus fruticosus). Variedades sin espinas, de selección, adquiridas en vivero especializado.
  • FRAMBUESAS (Rubus idaeus). Vástagos de reproducción vegetativa, obtenidos por nosotros mismos, y donados por particulares, procedentes de sus huertos, en la misma área edafoclimática en que se ubica la plantación.
  • GROSELLAS negras (Ribes nigrum). Variedades de porte erguido y ciclo tardío, adquiridas en vivero especializado.
  • FRESAS (Fragaria vesca). Rizomas vegetativos donados por vecinos del propio pueblo donde se ubica la plantación.
 
Siguiendo las marcas de cada línea intercalar, fijadas con unos días de antelación, practicamos un hoyo poco profundo cada 1,5 metros, con pala franca, y lo rellenamos parcialmente con sustrato neutro fertilizado. 


Tomamos cada plantita, la extrajimos con cuidado en el caso de aquellas que venían en contenedor, y realizamos un repicado de raíces.
Después se colocaron en el hoyo, apoyándolas en el relleno parcial, y se tapó el resto del hueco con la tierra previamente extraída al cavar. 
Por último, pero no menos importante, un riego generoso para favorecer el establecimiento de las nuevas raicillas. Ya a principios de abril, visitamos de nuevo la plantación y nos encontramos con los primeros brotes de nuestros nuevos arbustillos, acompañando ya con sus hojas verdes las de nuestros pequeños nogales.

Mora (izqda)
Frambuesa (dcha)
Grosellero (izqda)
Nogal (dcha)

miércoles, 9 de diciembre de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (8): Preparación del terreno intercalar

Capítulo 8º: Preparación del terreno intercalar

Para acometer la plantación de la segunda fase, esto es, de los cultivos intercalares, primero hay que preparar el terreno entre las filas de los árboles. Como nuestra fecha de plantación para la fase 2 será de nuevo finales de invierno-principios de primavera, las labores preparatorias del suelo se realizaron durante el invierno. De esta forma, las heladas y nevadas contribuyen a desmenuzar y disgregar la superficie proporcionando un lecho óptimo para las plantas.

Para ello, se efectuó una remoción superficial, sin volteo, con apero ligero (cultivador).



  
Las heladas y la nieve hicieron su trabajo, y así, apenas 3 semanas antes de la plantación, se hizo otro pase muy superficial, para terminar de disgregar terrones y dejar la superficie igualada.
 


 
Inmediatamente después, se procedió al marqueo de las nuevas líneas de frutos de bosque a introducir entre las filas de los árboles.

jueves, 1 de octubre de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (7): Mantenimiento del Suelo

Capítulo 7º: Mantenimiento del Suelo

Entre las distintas posibilidades de mantenimiento del suelo, en este caso optaremos por la cubierta vegetal en las calles, pero dejando desnudos los alcorques (1,5 m alrededor de cada pie). 

Así pues, en primavera y verano realizamos periódicamente una siega de la vegetación herbácea surgida entre líneas de árboles, y una labor superficial en los alcorques, porque es en ese pequeño radio donde la competencia por agua y nutrientes es más importante y donde podría ahogar a nuestros pequeños arbolitos, aún indefensos. La siega se está reaizando con desbrozadora, y la labor de alcorque se hace de forma manual, con azada, por tratarse de pocas plantas. Es inevitable que entre una y otra visita crezcan las hierbas, pero si hemos formado correctamente nuestros alcorques, aunque las adventicias se hagan poderosas, no competirán de forma directa con nuestros árboles.

Imágenes de la finca justo antes de una siega, después de unas semanas de inactividad.

Véase cómo los alcorques, aunque las hierbas hayan crecido, siguen razonablemente limpios.

Imágenes de la finca al finalizar la siega, apréciese el contraste de alturas de las hierbas en la linde de la parcelita, y la falta de competencia herbácea en los alcorques.




Al final del verano, las herbáceas se agostan, y en el otoño nuestros árboles entran en parada vegetativa. Así pues, en otoño únicamente trabajaremos los alcorques para evitar que se repueblen de hierbas con las lluvias.

Al llegar el invierno, volveremos a trabajar las calles entre líneas para preparar el terreno para la plantación de los cultivos intercalares.

martes, 8 de septiembre de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (6): Brotación

Capítulo 6º: Brotación de las nuevas plantas

En marzo de 2014 quedaron instalados en el terreno los plantones con los que hemos repoblado nuestra parcelita inicialmente abandonada. Los alcorques de cada árbol quedaron despejados para librar a las plantitas de la competencia herbácea, y se les suministró un riego de establecimiento para facilitarles el arraigo. En abril 2014, pues, nos tocaba la primera visita, en la que el objetivo era observar si los plantones estaban brotando sin problemas, si había potenciales bajas, y si el avance de vegetación silvestre requería las primeras actuaciones de mantenimiento. De paso, y dado que contábamos con materiales vegetales de diversa procedencia materna, comenzamos a tomar datos de sus diferentes comportamientos fenológicos.

Los nogales (23 individuos) aparecieron en general brotados, aunque en diferentes estados de avance del ciclo vegetativo. Con el paso de los años, los datos promedio de la fenología nos permitirán caracterizar el comportamiento productivo distintivo de cada pie.

El pie nº2 en abril de 2014:

El pie nº14 en abril de 2014:

El resto de especies con presencia minoritaria en la parcela aparecieron brotadas en su totalidad, más adelantadas que los nogales, que, al provenir de progenitores seleccionados en fuentes semilleras elegidas por su altitud, son potencialmente bastante tardíos.

Serbal, pie 10:

Avellano, pie 26:

Ciruelo, pie 29: 

Manzano, pie 31:

Cerezo, pie 33: 

La cosa estaba en marcha, amigos. En el siguiente capítulo, nos tocará seguir controlando la evolución de nuestros arbolitos, e iniciar las labores de mantenimiento de la parcela.

lunes, 31 de agosto de 2015

ARCE, PRÁDANO (Acer pseudoplatanus L.)

Continuando con las frondosas susceptibles de producir maderas de alta calidad, vamos a tratar brevemente de las características y aptitudes del ARCE. En concreto, esta vez nos referiremos a aquel de entre los arces ibéricos que presenta una mejor aptitud para producción de maderas de gran valor: Acer pseudoplatanus, conocido con los nombres vulgares de prádano o arce blanco. Lo caracterizan sus hojas palmeadas, grandes, con 5 lóbulos puntiagudos y un peciolo rojo brillante, y por otro lado sus frutos, típicas disámaras que forman entre sí un ángulo aproximado de 90º o menos.






Es un árbol relativamente frecuente en el tercio norte de la Península Ibérica, ocupando de forma natural zonas de suelos frescos y profundos, por lo que se lo puede observar en bosques atlánticos, zonas de montaña, y en las riberas de los ríos en zonas más bajas, casi siempre en 2ª o 3ª línea, pues sus raíces son superficiales y no va bien en suelos permanentemente saturados de agua ni encharcables. Resiste bastante bien el frío. Por lo demás, no es muy exigente, indiferente al pH hasta cierto punto, y capaz de establecerse y progresar en suelos degradados, contaminados, e incluso con altos niveles de caliza activa o yeso, siempre que cuente con humedad en el subsuelo. Teniendo humedad edáfica, es capaz incluso de desarrollarse en zonas del norte con ambiente mediterráneo, como el de la siguiente imagen:


El prádano es longevo, con un interesante ritmo de crecimiento, potencialmente superior al del cerezo en estaciones adecuadas. Alcanza gran altura y resulta fácil de formar por su tendencia a crecer con fustes únicos y rectos los primeros años, hasta que empieza a florecer y entonces pierde dominancia. Para entonces, habrá tenido tiempo suficiente de alargar como para contar con trozas de calidad muy interesantes.


Se trata de una especie, pues, muy interesante para planteársela en plantaciones forestales enfocadas a la producción de madera de calidad, ya sea de forma monoespecífica en suelos degradados, riberas, o zonas de gran altitud en las montañas, o en combinación con otras especies para aprovechar de forma óptima zonas de suelos cambiantes. Resulta igualmente atractiva para la restauración de riberas, gracias a sus características, y ha de estar presente en los planes de repoblación en zonas de bosques atlánticos mixtos. 


Aunque se conocen pocas experiencias de plantaciones puras de Acer pseudoplatanus en nuestro país, las observaciones que hemos hecho en SORBUS Servicios Medioambientales nos muestran una especie con buena tendencia en su forma y sorprendentes crecimientos parciales en estaciones climáticamente desfavorables, siempre y cuando cuente con riegos o humedad edáfica suficiente.