martes, 13 de octubre de 2015

ESTAMPAS de OTOÑO

Los colores del otoño dan mucho juego en la naturaleza, de eso no cabe duda. Inspirado por los tonos que podemos apreciar en nuestros pueblos y montes en nuestra actividad diaria, he buceado un poquito en mis archivos fotográficos en busca de estampas típicamente otoñales. He preseleccionado una imagen de cada lugar, cosa que me ha costado mucho, porque en ocasiones había varias fotos muy bonitas, no quería repetir sitios, y no sabía cuál elegir.

Al final, me he quedado con éstas. Os invito a que elijais la que más os guste y nos lo digais aquí o en las redes sociales, y pasado un tiempo, si recaudamos opiniones suficientes, las ordenaremos en un ranking por orden de preferencia del público.


Parque Nacional de Ordesa (Huesca).

Ladera Norte del Midi d'Osseau (Pyrénées Atlantiques, FRANCIA).
 

Tejada (Burgos).

Sierra Mencilla (Burgos).

Hayedo de las Amarillas (Pineda de la Sierra, Burgos).

Monte Matanza (Santa Cruz de Juarros, Burgos).

Valle de Mena desde Cadagua (Burgos).

 Armejún (Soria).
 

Hayedo de Cebollera (Molinos de Razón, Soria).

Laguna Negra (Soria).

Ribera del río Baos (Santa Cruz de Yanguas, Soria).

Ribera del río Linares (Villarijo, Soria).

 Río Hostaza a su paso por Camporredondo (Soria).

Sierra Cebollera desde los altos de Sotillo del Rincón (Soria).

Laderas del Monte Abieco, Sierra Cebollera (Soria).

Hayedo de Diustes (Diustes, Soria).

Tierras Altas de Soria.

Río Iregua (Villoslada de Cameros, La Rioja).

Voten ustedes, si gustan.

lunes, 5 de octubre de 2015

BERREA en CEBOLLERA (SORIA)_septiembre

En algún lugar en la zona alta de la Sierra Cebollera, en su vertiente soriana, a la altura a la que los pinos albares empiezan a escasear y a ser sustituidos por pinos negros, brezos y canchales de antiguos glaciares, se oía un septiembre más el bramido estremecedor de los venados reclamando su harén.

Esperábamos apostados entre los brezos, escuchando berrear desde diversos puntos a nuestro alrededor, observando distraídamente el tranquilo pastar de las yeguas, cuando apareció el ciervo caminando despacio, saliendo a los claros al atardecer.

Al principio se limitó a avanzar por el canchal, en un momento dado, a mitad del corte de vídeo, parece asustarse repentinamente de algo a su derecha y amaga con salir corriendo. De nuevo al paso, al final de la secuencia se le ve estirar el cuello y echar la cabeza hacia atrás para berrear en contestación a los bramidos de sus rivales.  

El sonido se escucha con un ligerísimo retardo respecto a la imagen, cosas del eco en las montañas.

 

jueves, 1 de octubre de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (7): Mantenimiento del Suelo

Capítulo 7º: Mantenimiento del Suelo

Entre las distintas posibilidades de mantenimiento del suelo, en este caso optaremos por la cubierta vegetal en las calles, pero dejando desnudos los alcorques (1,5 m alrededor de cada pie). 

Así pues, en primavera y verano realizamos periódicamente una siega de la vegetación herbácea surgida entre líneas de árboles, y una labor superficial en los alcorques, porque es en ese pequeño radio donde la competencia por agua y nutrientes es más importante y donde podría ahogar a nuestros pequeños arbolitos, aún indefensos. La siega se está reaizando con desbrozadora, y la labor de alcorque se hace de forma manual, con azada, por tratarse de pocas plantas. Es inevitable que entre una y otra visita crezcan las hierbas, pero si hemos formado correctamente nuestros alcorques, aunque las adventicias se hagan poderosas, no competirán de forma directa con nuestros árboles.

Imágenes de la finca justo antes de una siega, después de unas semanas de inactividad.

Véase cómo los alcorques, aunque las hierbas hayan crecido, siguen razonablemente limpios.

Imágenes de la finca al finalizar la siega, apréciese el contraste de alturas de las hierbas en la linde de la parcelita, y la falta de competencia herbácea en los alcorques.




Al final del verano, las herbáceas se agostan, y en el otoño nuestros árboles entran en parada vegetativa. Así pues, en otoño únicamente trabajaremos los alcorques para evitar que se repueblen de hierbas con las lluvias.

Al llegar el invierno, volveremos a trabajar las calles entre líneas para preparar el terreno para la plantación de los cultivos intercalares.

martes, 8 de septiembre de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (6): Brotación

Capítulo 6º: Brotación de las nuevas plantas

En marzo de 2014 quedaron instalados en el terreno los plantones con los que hemos repoblado nuestra parcelita inicialmente abandonada. Los alcorques de cada árbol quedaron despejados para librar a las plantitas de la competencia herbácea, y se les suministró un riego de establecimiento para facilitarles el arraigo. En abril 2014, pues, nos tocaba la primera visita, en la que el objetivo era observar si los plantones estaban brotando sin problemas, si había potenciales bajas, y si el avance de vegetación silvestre requería las primeras actuaciones de mantenimiento. De paso, y dado que contábamos con materiales vegetales de diversa procedencia materna, comenzamos a tomar datos de sus diferentes comportamientos fenológicos.

Los nogales (23 individuos) aparecieron en general brotados, aunque en diferentes estados de avance del ciclo vegetativo. Con el paso de los años, los datos promedio de la fenología nos permitirán caracterizar el comportamiento productivo distintivo de cada pie.

El pie nº2 en abril de 2014:

El pie nº14 en abril de 2014:

El resto de especies con presencia minoritaria en la parcela aparecieron brotadas en su totalidad, más adelantadas que los nogales, que, al provenir de progenitores seleccionados en fuentes semilleras elegidas por su altitud, son potencialmente bastante tardíos.

Serbal, pie 10:

Avellano, pie 26:

Ciruelo, pie 29: 

Manzano, pie 31:

Cerezo, pie 33: 

La cosa estaba en marcha, amigos. En el siguiente capítulo, nos tocará seguir controlando la evolución de nuestros arbolitos, e iniciar las labores de mantenimiento de la parcela.

lunes, 31 de agosto de 2015

ARCE, PRÁDANO (Acer pseudoplatanus L.)

Continuando con las frondosas susceptibles de producir maderas de alta calidad, vamos a tratar brevemente de las características y aptitudes del ARCE. En concreto, esta vez nos referiremos a aquel de entre los arces ibéricos que presenta una mejor aptitud para producción de maderas de gran valor: Acer pseudoplatanus, conocido con los nombres vulgares de prádano o arce blanco. Lo caracterizan sus hojas palmeadas, grandes, con 5 lóbulos puntiagudos y un peciolo rojo brillante, y por otro lado sus frutos, típicas disámaras que forman entre sí un ángulo aproximado de 90º o menos.






Es un árbol relativamente frecuente en el tercio norte de la Península Ibérica, ocupando de forma natural zonas de suelos frescos y profundos, por lo que se lo puede observar en bosques atlánticos, zonas de montaña, y en las riberas de los ríos en zonas más bajas, casi siempre en 2ª o 3ª línea, pues sus raíces son superficiales y no va bien en suelos permanentemente saturados de agua ni encharcables. Resiste bastante bien el frío. Por lo demás, no es muy exigente, indiferente al pH hasta cierto punto, y capaz de establecerse y progresar en suelos degradados, contaminados, e incluso con altos niveles de caliza activa o yeso, siempre que cuente con humedad en el subsuelo. Teniendo humedad edáfica, es capaz incluso de desarrollarse en zonas del norte con ambiente mediterráneo, como el de la siguiente imagen:


El prádano es longevo, con un interesante ritmo de crecimiento, potencialmente superior al del cerezo en estaciones adecuadas. Alcanza gran altura y resulta fácil de formar por su tendencia a crecer con fustes únicos y rectos los primeros años, hasta que empieza a florecer y entonces pierde dominancia. Para entonces, habrá tenido tiempo suficiente de alargar como para contar con trozas de calidad muy interesantes.


Se trata de una especie, pues, muy interesante para planteársela en plantaciones forestales enfocadas a la producción de madera de calidad, ya sea de forma monoespecífica en suelos degradados, riberas, o zonas de gran altitud en las montañas, o en combinación con otras especies para aprovechar de forma óptima zonas de suelos cambiantes. Resulta igualmente atractiva para la restauración de riberas, gracias a sus características, y ha de estar presente en los planes de repoblación en zonas de bosques atlánticos mixtos. 


Aunque se conocen pocas experiencias de plantaciones puras de Acer pseudoplatanus en nuestro país, las observaciones que hemos hecho en SORBUS Servicios Medioambientales nos muestran una especie con buena tendencia en su forma y sorprendentes crecimientos parciales en estaciones climáticamente desfavorables, siempre y cuando cuente con riegos o humedad edáfica suficiente.

miércoles, 26 de agosto de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (5): Labor de Plantación

Capítulo 5º: Plantación

Y por fin, llega el momento de plantar nuestros árboles en sus ubicaciones definitivas. La época más adecuada para plantar árboles o arbustos se da durante la parada invernal de los mismos. Así, la teoría nos dice que cualquier punto del invierno es válido. En la práctica nos encontraremos que esto está en función de la climatología propia de nuestra zona, y de la meteorología que se produzca en las semanas elegidas para la labor.

En zonas donde el invierno no sea especialmente frío, es decir, en la mayoría de las áreas españolas, se puede acometer la plantación en el otoño, justo tras la caída de las hojas, lo que otorga la ventaja de que pueden desarrollarse nuevas raicillas antes de la parada vegetativa, y esto ayuda a una mejor brotación primaveral posterior. Por el contrario, en las zonas de invierno más duro (entornos circundantes del Sistema Ibérico, Sistema Central, Pirineos, y Cordillera Cantábrica), es más recomendable esperar al final del invierno, dejando pasar las épocas de mayores fríos. Un plantón recién colocado en el suelo, aunque esté en parada vegetativa, puede morir fácilmente si padece una helada demasiado intensa, cobertura prolongada de nieve... En nuestro caso, provincia de Soria, en el entorno del Sistema Ibérico Norte, y a 1.067 m de altitud, lo recomendable era esperar a finales de invierno-principios de primavera. Así pues, se acometió la plantación en la segunda mitad del mes de marzo.

Nuestro material vegetal consistía en:
  • 23 nogales autóctonos (Juglans regia L.) de 1 y 2 savias, de 5 procedencias distintas de Soria y Burgos, provenientes de semilla de árboles seleccionados por su aptitud para la producción maderera. 
  • 2 serbales (Sorbus domestica) de procedencia soriana, también obtenidos por semilla (2 savias).
  • 8 árboles con objetivo frutal: 2 cerezos (2 savias), 2 avellanos (2 savias), 2 manzanos (4 savias) y 2 ciruelos (3 savias).
 


Los plantones permanecieron en contenedores forestales FP1200 hasta el momento de su colocación en sus respectivos hoyos. Al extraer los plantones de sus respectivos contenedores, se observaron cuidadosamente sus caracteres cualitativos en tallo (unicidad, desviaciones, estado de las yemas, sanidad) y en raíces (forma). Esto nos permitió descartar pies con raíces reviradas, como el de la siguiente imagen:


 





En cambio, una raíz pivotante recta y fuerte, de la que parten radialmente las raicillas finas absorbentes, caracteriza a plantones con mejor potencial de desarrollo.









Los plantones se sanean y repican, esto es, se cortan con tijeras las raicillas partidas y dañadas, y se podan en general las puntas de todas las demás para estimular nuevos crecimientos ya en el suelo. Cada planta se ubica en el centro del hueco, y éste se rellena cuidadosamente con la tierra removida que se extrajo de él, en mezcla con el propio sustrato que traía el contenedor, hasta que el nivel del suelo alcance la zona del cuello del árbol (dejando éste al aire) y el plantón quede sujeto por el terreno sin posibilidad de caerse, con sus raíces en contacto total con el sustrato.  



No está de más tirar levemente de las plantitas hacia arriba en el último momento del rellenado, para favorecer que las raíces apunten hacia abajo y no se retuerzan. Luego el suelo se pisa alrededor para evitar que las raíces tengan huecos de aire excesivos a su alrededor y así no se sequen. 

En su caso, se termina colocando tutores y protectores individuales, muy necesarios en el objetivo maderable. En otros casos, las parcelas están valladas o se instala un cercado al efecto de prevenir las agresiones de los animales salvajes.
Formamos alcorques redondos de más de 1 metro de radio alrededor de los árboles, conformando así el espacio que mantendremos siempre libre de competencia herbácea. En la foto vemos el alcorque realizado para delimitar el espacio limpio regable en uno de los manzanos recién colocados.




Por último, un riego de generoso en cada alcorque, unos 20-30 litros (en función de la textura del suelo), pues toda operación de transplante siempre supone un estrés para las plantas y hay que luchar contra la desecación de las raíces en esas primeras horas críticas.

jueves, 20 de agosto de 2015

PLANTACIÓN AGROSELVÍCOLA ó AGROFORESTAL (4): Ahoyado

Capítulo 4º: Ahoyado

Marcados los puntos donde deberán ubicarse las plantas respondiendo a lo planteado en el plano, el siguiente paso es abrir los hoyos.

En una plantación extensa, con gran número de árboles a colocar, esta labor suele realizarse mediante un ahoyador o, más comúnmente en las plantaciones forestales, con una retroexcavadora. En el caso de pequeñas superficies, huertos en desuso, parcelitas marginales, terrenillos baldíos... como en el ejemplo que estamos mostrando, lo más barato y razonable, siempre que el suelo no presente compactación ni suelas de labor, es abrir los hoyos manualmente, ayudándonos de herramientas de labranza, con especial protagonismo para la pala franca. Conviene que el suelo esté en tempero, para que no se pegue y nos deje trabajar.


Las dimensiones de los hoyos, hablando de nogales autóctonos de 1 ó 2 savias, debieran ser, aproximadamente, de 60 cm de profundidad por 40 cm de anchura. Si fuera 1 metro de profundidad mejor, pero a mano eso es muy difícil. Aunque las raíces de las plantas de estas características no suelen tener aún mucho volumen, siempre es conveniente que se encuentren una buena cantidad de tierra mullida alrededor, para facilitar la expansión y penetración de las primeras raicillas nuevas que se vayan formando. 


En terrenos de texturas ligeras a intermedias, y seleccionando una fecha en que el suelo esté en tempero, es razonable conseguir 50 ó 60 cm manualmente. En terrenos muy pesados, quizá no seamos capaces de profundizar más de 30 cm... En nuestra parcelita modelo, conseguimos alcanzar fácilmente los 40-50 cm mínimos para todos los casos, y mayores profundidades en algunos hoyos. En las zonas más próximas al arroyo, en el límite sur de la parcela, encontramos agua a 55 cm, que corresponde más o menos con la máxima altura freática anual promedio en esa parte del terreno, la más arcillosa y húmeda.


La labor se realiza en invierno, al menos 2 semanas antes de la fecha prevista para la plantación, para permitir que los hoyos se oreen.